Surge una nueva esperanza contra el cáncer de mama

Por: La Redacciones.-EE.UU. (LP).- The Mayo Clinic, con sede en los Estados Unidos, realizó un hallazgo científico que genera una nueva esperanza en la lucha contra el Cáncer de Mama. La revelación genera grandes expectativas porque se trata de una enfermedad que causa millones de muertes por año en todo el mundo y tiene una incidencia de 71 casos cada 100 mil mujeres.

Esta entidad sin fines de lucro que se dedica a la investigación y a la práctica clínica probó una vacuna que logró ser eficaz para eliminar las células cancerosas. La paciente Lee Mercker fue la primera participante del ensayo clínico. Descubrió que tenía cáncer de mama en marzo. “DCIS etapa cero” fue el diagnóstico; la sigla pertenece a carcinoma ductal in situ no invasivo y el estadio cero es el más bajo para la enfermedad

La mujer reconoció que “nunca había oído hablar de eso”, y se animó al saber que “tenía una etapa muy temprana, en la que las células cancerosas en los conductos de sus senos aún no se habían diseminado”.

“Soy una fanática del ejercicio, como sano”, dijo Mercker, quien reconoció que con la confirmación de su diagnóstico comprendió que “esta enfermedad puede llamar a la puerta de cualquiera”.

Una vez conocido el diagnóstico y estadio de la enfermedad que padecía, los médicos ofrecieron a Mercker tres opciones de tratamiento: podría seguir la ruta tradicional de someterse a una tumorectomía donde se extraen las células cancerosas, una mastectomía donde se extraen la mama, o podría unirse a un ensayo clínico para probar una vacuna potencialmente salvadora que podría evitar que las células cancerosas regresen.

“Firmé en la línea punteada ese día”, dijo Mercker sin dudar.

La médica Saranya Chumsri explicó que la vacuna ayuda al cuerpo a combatir las células cancerosas. “Se supone que estimula la respuesta inmune del paciente para que las células inmunes, como las células T, entren y ataquen el cáncer”, detalló Chumsri.

Mercker contó que el proceso “fue sólo de 12 semanas”, en las que le hicieron análisis de sangre, exámenes físicos y le aplicaban la vacuna. “Fueron tres aplicaciones, todas seguidos en brazos alternos, y otras cuatro, con dos semanas de diferencia”, detalló la mujer.

Como parte del ensayo, Mercker aún tenía que someterse a una mastectomía, ya que “esa es la única forma en que se sabría que todo se eliminó correctamente

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